Como vidrio templado, se somete a un tratamiento térmico que crea una compresión superficial, lo que lo hace entre 4 y 5 veces más resistente que el vidrio estándar. En caso de rotura, se rompe en partículas pequeñas y contundentes, lo que reduce el riesgo de lesiones.
El proceso de flotación permite un espesor y una claridad suaves y uniformes, mientras que el teñido con iones metálicos proporciona un color consistente y uniforme. Esto crea una apariencia limpia y moderna y garantiza una transmisión de luz constante.
Los iones tintados proporcionan al vidrio una resistencia superior al desgaste ambiental y a la radiación UV. Esto ayuda a proteger los interiores del daño de los rayos UV y prolonga la vida útil del vidrio.
El teñido con iones metálicos puede mejorar las propiedades de aislamiento térmico del vidrio, reduciendo la ganancia de calor solar y mejorando la eficiencia energética, lo que resulta beneficioso para el control climático en los edificios.